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Agosto 28, 2019

El índice delictivo es tan alto en esa zona de la ciudad que ya se están asaltando entre familiares

Mérida, Yucatán.- Terribles y vergonzosos momentos vivió un joven de nombre Raúl Brayan N. originario de Kanasín, al querer llevar a cabo un asalto, sin percatarse que su víctima era su propia madre. 


El 27 de agosto en la calle 45 por 34 y 36 en ese Municipio sombrío del estado, alrededor de las 11 de la mañana, Doña Olfelia, una dama de 58 años de edad salió a comprar algunos víveres a un tendejón que frecuentan ella y su familia. Cuando venía de regreso, un joven la alcanzó por la espalda y con palabras altisonantes, le dijo que le entregara todo lo que tenía. Sin embargo Ofelia sintió algo familiar en la voz y actitud del joven. 


Al momento de darse vuelta para entregarle las cosas, Ofelia se dio cuenta de que el asaltante era Raúl, su hijo de 23 años y secundaria trunca. "¡Orita vas a ver cuando llegues a la casa! ¡Chingao chamaco! Mira que asaltar a tu propia madre, eso sí es no tener madre, bueno sí, yo. Pero sabes a lo que me refiero", exclamó doña Ofe. 


La reacción de Raúl fue tan absurda como la noticia. Se puso a llorar frente a su mamá mientras le pedía perdón. "Te confundí jefita, neta que la confundí", gritaba entre llantos. 


Testigos aseguran que luego del vergonzoso episodio, Doña Ofe tomó a Raúl de la oreja y lo jaló hasta su casa. Donde con un jabón Zote, le lavó la boca en repetidas ocaciones, por aquello de las palabrotas. Mientras le decía que, hasta para robar se necesita ser educado, lo exhortó a dirigirse a sus víctimas de una manera más amigable y sutil. 


Con información de hasta en las mejores familias de Darío, de Yucatán.  

Autor: Darío
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